Diagnóstico 360°
Antes de invertir en la solución, entiende el problema.
Un diagnóstico profesional reúne información, identifica brechas y ordena prioridades para decidir qué conviene hacer después. Puede enfocarse en una operación, un sistema documental, un producto o un proyecto.
Cuándo tiene sentido.
Cuando el problema se repite, la información está dispersa, existe un requisito por atender o no está claro cuál debe ser la siguiente inversión.
- Operación con inconsistencias
- Documentación fragmentada
- Preparación para una revisión
- Proyecto sin alcance claro
- Oportunidad pendiente de evaluar
Qué revisamos.
Acordamos el objetivo, los procesos o documentos a revisar y los criterios de evaluación. Analizamos la situación disponible y distinguimos hechos, brechas, riesgos e información pendiente. El diagnóstico no implica revisar todas las áreas de la organización.
Cómo avanza el trabajo.
01
Delimitar.
Definir objetivo, información necesaria y profundidad.
02
Revisar.
Analizar documentos, entrevistas y evidencia dentro del alcance.
03
Priorizar.
Presentar hallazgos y una ruta de acción.
Entregables acordables.
- Informe de situación
- Matriz de hallazgos y evidencia
- Priorización por riesgo e impacto
- Acciones inmediatas recomendadas
- Hoja de ruta
- Alcance propuesto para implementación
Los entregables y criterios de aceptación se establecen en la propuesta.
Alcance y límites.
Preguntas frecuentes
¿Puedo revisar solo un área?
Sí. El alcance puede limitarse a un proceso, sistema, producto o necesidad específica.
¿Incluye corregir los hallazgos?
Solo si la propuesta incluye expresamente esa fase. El diagnóstico puede servir para definirla.
¿Qué información necesitan?
El objetivo, situación actual y documentación pertinente. Primero acordamos qué compartir y por qué canal.
Define qué necesitas revisar.
Descríbenos el problema y el objetivo de la evaluación.

